Escapada al Pirineo Navarro

El puente del 1 de Noviembre viajamos a tierras navarras. La idea inicial era hacer una noche en las Bardenas Reales para intentar alguna foto nocturna, pero al informarnos nos dijeron que no era posible disfrutar del amanecer ni del atardecer, el horario legal de visitas es a pleno sol y ni siquiera conceden permisos especiales para fotógrafos.  Así que pusimos camino directamente al Pirineo.

Las primeras paradas fueron la Selva de Irati y la Fábrica de armas de Orbaitzeta. Hubo que madrugar y hacer alguna espera para evitar a la enorme cantidad de visitantes que acudieron a ver el otoño con el buen tiempo, pero mereció la pena.

A pesar de haber tanta gente disfrutamos mucho de los paseos y tuvimos la suerte de ver por primera vez el rarísimo Pico Dorsiblanco, nuestro principal objetivo del viaje, y de poder hacer fotos a otras aves que no veo a menudo por ser más forestales, como el Carbonero Palustre y el Trepador Azul.

Para dormir en la furgoneta el cambio de hora de otoño no va muy bien, se hace de noche en seguida. Pero para no parar tan pronto dimos algunas vueltas nocturnas que resultaron muy productivas. El primer día vimos un tejón, un macho de ciervo y un zorro, aunque todos escaparon rápidamente.

Sin embargo en Quinto Real, con menos gente por las carreteras y un paisaje también espectacular, pudimos disfrutar un buen rato de este simpático erizo. ¡De los pocos que he visto vivos!

Aunque los habitantes de la zona decían que el otoño estaba menos colorido que otros años por falta de lluvia sobre todo en verano, a nosotros nos pareció que los hayedos estaban preciosos y aproveché para fotografiar paisajes, ríos y setas. Todo muy otoñal.

Solo fueron tres días, pero muy bien aprovechados.

Anuncios

Fin de semana en el Delta del Ebro

El pasado fin de semana fuimos al Delta Birding Festival. Nos recibió una tormenta enorme, con rayos y truenos de los que asustan, pero aún así despedimos el cumpleaños de mamá con una paella buenísima.

El sábado por la mañana, antes de ir al festival, pasamos un rato en el observatorio de Riet Vell, donde siempre me lo paso muy bien (bueno, las dos veces que he estado). Pude fotografiar varias especies, pero la que más ilusión me hizo fue el Avetorillo.

Además de aves, con mis amigos Pietro y Laia vimos muchos cangrejos que saludaban en el camino y algún insecto. El que mejor me quedó fue este escarabajo que hace el pino.

Martín Pescador

Martín Pescador

La otra actividad que más me apetecía era coger un barco para ver aves marinas. Hace dos años lo intentamos pero no pudo salir por el mal tiempo, pero esta vez embarcamos desde Sant Carles de la Ràpita y salió un día soleado. Vimos muchas gaviotas y otras aves más pelágicas, como la Pardela Balear, Págalo Pomarino y Paíño Europeo ( estas dos últimas ya bastante más lejos para foto).

Fue un fin de semana completo, porque además de ver muchas aves coincidimos con muchos amigos y me lo pasé genial. ¡Hasta nos bañamos en el mar!

_cpj0143

Con Pietro y Laia yendo a darnos un chapuzón

Un verano en Malasia

Este verano he tenido mi primer contacto con la selva en un viaje a Malasia Peninsular y a Sabah, en Borneo. He descubierto lo que son las sanguijuelas, los mosquitos, la humedad y las dificultades de encontrar los animales aunque los estés oyendo al lado. ¡Siempre hay una hoja en medio! Pero estos inconvenientes se ven compensados cuando alguno de los espectaculares habitantes de esas junglas se deja observar o, mejor aún, fotografiar.

Primero pasamos unos días en la península malaya. Visitamos Kuala Lumpur, Fraser’s Hills, Taman Negara y las islas Perhentian.

PASE MALASIA001

Torres Petronas en Kuala Lumpur

Algunos de los animales y paisajes de nuestra visita a Fraser’s Hills, muy cerca de la capital y con un clima mucho más agradable que el de las tierras bajas.

De las tierras altas nos fuimos al Parque Nacional de Taman Negara, uno de los más famosos del sudeste asiático. A nosotros nos pareció un poco masificado, pero fue nuestro primer contacto con la selva y las primeras sudadas en busca de la espectacular fauna que se puede encontrar.

En las islas hice snorkel por primera vez. Lo de hacer fotos ya era demasiado, pero disfruté mucho y me gustaron tanto los peces payaso que pongo uno de recuerdo. En el pueblo había graffitis muy majos.

Después de estas dos semanas en la península nos fuimos para Borneo, donde pasamos la mayor parte del viaje. De los dos estados malayos de esta enorme isla, Sarawak y Sabah, esta vez sólo hemos visitado el segundo de ellos. Su capital es Kota Kinabalu, más conocida como KK,  y desde ahí nos dirigimos a las montañas de Crocker Range y Gunung Kinabalu. Había un montón de senderos espectaculares para caminar. Como descanso, después de las caminatas nos fuimos a las aguas termales de Poring Springs, donde vimos varias Rafflesias en flor. Además disfruté de mi primer canopy walk. ¡Una pasada!

El siguiente destino fue Sepilok,  conocido por su centro de rehabilitación de orangutanes. Nosotros no lo fuimos a ver, pero pasamos unos días fantásticos completando la lista de animales fotografiados. Además seguimos disfrutando de la comida y simpatía de los malayos en unos parajes increíbles. Había que aprovechar tanto el tiempo que me llevaba la cámara hasta a la piscina porque nunca se sabe cuándo se van a dejar retratar los animales que tanto buscas. Un ejemplo es la foto del Crimson Sunbird que os pongo debajo, después de muchos intentos lo pillé con el bañador mojado.

Canopy en el rainforest discovery centre, Sepilok

Canopy en Rainforest Discovery Centre, Sepilok

PASE MALASIA053

Gecko dentro de una lámpara

Uno de los sitios que mejor resultado nos dieron en cuanto a fauna, la comida y gente agradables como siempre, fue el río Kinabatangan. Estuvimos cinco días barca arriba, barca abajo, buscando monos narigudos, orangutanes y elefantes, que aquí no se dejaron ver. Por la noche disfrutamos de unos paseos muy productivos con nuestro guía y amigo Esrah. Aquí cumplimos nuestro sueño de ver un társido, un pequeño primate nocturno de aspecto muy curioso.

Y para Tabin. Aquí pensábamos que había alguna oportunidad de ver el Rinoceronte de Sumatra, pero nos dijeron que solo quedaban tres y estaban en cuarentena, así que como para verlos. Mal futuro les espera a los pobres. Eso sí, vimos muy bien los gibones y los elefantes, dos de los mamíferos estrella de Borneo. Además en los paseos nocturnos siempre se veía alguna especie interesante, aunque los Leopard Cat no se dejaron fotografiar. Una de las observaciones más bonitas fue una cobra cruzando el camino, era la primera que veíamos.

PASE MALASIA079

Bornean Gibbon

Para el final del viaje nos dejamos las famosas selvas de Danum Valley, de las mejores que quedan en todo Borneo. Aquí hice alguna de las aves que más me apetecía, como una pitta. Nos pegamos mucho tiempo intentando verlas y fotografiarlas, pero es muy difícil. Al final una se dejó y ahí os la pongo. Además es endémica de la isla. De lo más bonito fue ver varias veces el orangután, muy cerca y bien. También me gustó mucho el Red Leaf Monkey, un mono de carita muy simpática y color muy llamativo.

PASE MALASIA087

Amanecer en la jungla

 

Y con esto me despido, espero que os gusten las fotos y las encontréis variadas. Ya estamos pensando en el próximo viaje, aunque antes me toca el cole, este año ya en 6º de Primaria.

Largos días de junio

Junio es ese mes que ya huele a verano: se reduce el horario de clase, terminan las extraescolares y las tardes son larguísimas. Eso me encanta porque aparte de jugar y acabar los exámenes, tengo tiempo para salir al campo casi a diario.

Este año la primavera fue más lluviosa. Aunque ahora ya se ha secado todo, a inicios de mes estaban las praderas espectaculares de flores.

Cuando las luces son adecuadas me gusta probar a captar contraluces de plantas con la luz detrás o claves bajas aprovechando esos rayos de sol bajo que solo ilumina algunas zonas aisladas.

Para disfrutar de la naturaleza, esta es la época del año en que todas las aves van como locas a criar a sus polluelos. Así que me encanta ir con papá y sentarnos a observar sus movimientos, a ver dónde ceban, qué presas llevan a los nidos y, con suerte, estar en el momento justo en que los volantones empiezan sus primeros y torpes paseos.

Después de muchos años de observar al Roquero Rojo en nuestro querido valle del Pancrudo, este verano por fin hemos visto a una pareja sacar adelante a sus pequeños.

Otro gran descubrimiento, gracias a Antonio, fue este nido de Golondrina daurica bajo un puente. Una pareja preciosa que también ha visto volar a sus pollos sin ningún percance.

El último día que estuve en el hide ya habían volado las golondrinas, así que me camuflé para ver si acudía algún animal a beber al río… y sí que vinieron, aunque no los que esperaba.

ovejas

Otro de los fenómenos naturales que tenemos justo a la vuelta de la esquina (y no en sentido figurado) es el de los Ciervos volantes. Después de cenar salimos a la orilla del Jiloca a esperar a que empiecen sus vuelos crepusculares. Mientras se hace la hora de que comiencen su actividad me doy unos paseos y derrapes con la bici y, si vuelan con algo de luz, a intentar pillarlos en vuelo. No es nada fácil, por cierto.

Otra de mis actividades favoritas de inicios de verano son los paseos nocturnos con la furgo para ver si cruza por los caminos algún mamífero (erizo, zorro, gineta, tejón, liebre…). Es mejor momento para verlos puesto que ya están rondando los jóvenes. Muchas de esas vueltas no son muy exitosas, o no se ve nada o la imagen es de un animal cruzando el camino a toda velocidad, casi sin poder identificarlo. Pero algunas noches hay suerte y encontramos algún motivo de foto.

_ROD4744

Sapo común

Experiencias primaverales en el 2016

Hace meses que no publicaba una entrada, ya me he saltado algún viaje como el de Semana Santa, sobre todo por no tener tiempo para filtrar las fotos.

Así que os voy a dejar un popurrí de lo que llevamos de primavera.

Este curso organizaron en mi colegio la primera edición de las Jornadas Matemáticas, una semana llena de actividades. Fue muy divertido, con muchos retos por resolver, materiales con los que experimentar y un concurso de fotografía matemática.

Buscando en mi archivo encontré este mosquitero rodeado de rombos de alambre, en la valla de mi jardín.

blogmosqui

“Mirando entre rombos”, Mosquitero Común en la valla

La presenté, pasó la primera fase y luego fue votada ganadora. Me hizo mucha ilusión que mis compañeros la eligieran como favorita. ¡Muchas gracias!

Otra gran experiencia fue conocer una preciosa zona de humedales de La Mancha. Los recorrimos durante el puente de San Jorge  en este año tan apropiado para repetir las andanzas del Quijote.

IMG_20160422_170323~2

Don Quijote y Sancho Panza, detalle del soporte de las sombrillas en un bar.

PANO_20160421_203351

Panorámica de la plaza de Pedro Muñoz

Visitamos varios complejos lagunares: Manjavacas, “La Laguna del pueblo” de Pedro Muñoz, “los Charcones” de Miguel Esteban, las lagunas de Alcázar de San Juan y la de Navaseca en Daimiel.

Había llovido mucho y la primavera estaba estupenda. Disfruté mucho con las aves acuáticas, había muchos flamencos y alguno de los patos que me faltaba ver, como estas dos preciosidades de las que os pongo solo una foto de muestra.

Escapadicas de invierno

Los primeros fines de semana de este año no nos hemos movido mucho de Calamocha, entre partidos de futbito y visitas de familiares y amigos hemos pasado por casa la mayor parte de sábados y domingos.

Aún así he ido sacando la cámara de vez en cuando, para no perder la costumbre. Estas primeras son del jardín, algunos de los pajarillos que vienen a recuperar fuerzas. Intenté aprovechar lo poco que nevó un sábado para que hubiese nieve en el posadero. La última es del primer gavilán que vemos desde el comedor, sorprendentemente se tiró al movimiento de gorriones que hay entre el jardín vecino y el nuestro.

Esa única pequeña nevada aprovechamos para acercarnos a uno de los rincones que más nos gustan, la Venta del Diablo. El objetivo era sorprender por allí a las cabras, pero no asomaron en ese día tan frío, preferirían rincones más resguardados. Como el paisaje estaba muy bonito, aproveché para fotografiar algún detalle sobre la nieve y las erosiones con el contraste del blanco.

Ese fin de semana vino a pasarlo con nosotros nuestro amigo Jordi Bas. Aunque en las erosiones nos fallaron las cabras, al día siguiente sí que se nos dejaron ver por Navarrete. Estaban más entretenidas en otras cosas y nos ignoraron bastante, dejándonos acercarnos a buena distancia de foto (para Jordi demasiado cerca, con su pedazo de objetivo).

Otro de los espectáculos de cada invierno son las grullas. En febrero siempre hacen la fiesta de la despedida, así que dimos una vuelta por la Laguna de Gallocanta y disfrutamos de la ruidosa entrada en compañía de Jordi, Chabier y Carmen.

Y para acabar estos dos primeros meses del año hicimos una escapadita a la sierra de Albarracín. Pensábamos pasar más tiempo, pero había batidas de caza y los gritos y tiros, así como ver escapar despavoridos a corzos y ciervos no invitaban a rondar mucho por los caminos. En un merendero sí que perseguí un rato a algunos pequeños mitos y al Agateador, que volaba de tronco a tronco y subía a lo largo de la corteza buscando qué comer.

A la vuelta nos detuvimos en El Poyo para ver si salía el martín pescador, pero no hubo suerte, así que probé alguna foto de destellos en el agua. ¡Que os gusten mucho!

_CPH2331

Navidades en Holanda

El pasado 25 de diciembre salimos con la furgo desde Zaragoza, tras cenar con la familia en Nochebuena y emprendimos camino a Holanda en busca de los grandes bandos de gansos y patos marinos. Nuestra máxima ilusión era poder ver la Barnacla cuellirroja y hacer fotos al macho de Serreta chica.

Carlos Holanda

Al resguardo del viento en la puerta de un molino de Texel.

La primera imagen resume a la perfección lo que ha sido el viaje de campo: paisajes de polders que permiten ganarle tierra al mar con molinos de viento, zonas húmedas y bandos de gansos y cisnes por todos los lados.

Aunque lo que más nos gusta es estar en el campo, siempre nos apetece visitar alguna ciudad bonita. En esta ocasión vimos Utrech y Amsterdam, la capital. Estas cuatro imágenes corresponden a la primera de ellas, donde me entretuve haciendo movimientos a las abundantes personas que usan la bici como medio de transporte (¡qué bueno sería que en España también tuviéramos esta costumbre!) y a los primeros canales. Tenía mucha ilusión en hacer fotos a graffitis, pero no vimos demasiados.

En cuanto a aves, tuvimos suerte con nuestro objetivo y vimos una selección muy buena de gansos y patos marinos. Solo se nos escapó el Porrón Bastardo, aunque vimos dos machos a lo lejos y fotografié uno en una balsa vallada que había en un pueblo.

Limícolas no vimos muchas especies, pero los bandos de ostreros y zarapitos reales eran espectaculares. Además mamá nos descubrió en un carrizal un precioso avetoro y, al parar a verlo y fotografiarlo, salió otro volando.

Fue muy interesante observar cómo tiraban las gaviotas desde el aire los mejillones para abrirlos y cómo las fochas perseguían a los porrones moñudos para obligarles a soltar su pesca.

Vimos las tres especies de cisnes, pero al que mejor fotos hice fue a una pareja de Cisne común que, delante de un observatorio, hicieron el cortejo.

El Cisne chico me hizo mucha ilusión porque era la única especie europea de estas aves que todavía no tenía. Además fue interesante observar que siempre se mezclaban con los ánsares campestres. Probablemente vengan de las mismas zonas de cría en el Norte.

En cuanto a paseriformes en el norte de Europa no se ven muchos en invierno, pero había dos que me interesaban mucho para mi álbum de aves de España y afortunadamente los vimos juntos y me lo pasé muy bien persiguiéndolos, aunque fuera llevando el 200-400 a pulso con el 1.4 y fallando el autofoco, como en la foto de este escribano que tuve que enfocar manual.

Silueta de petirrojo al atardecer

Silueta de petirrojo al atardecer

En Holanda parecen aprovechar mucho la energía eólica, porque además de los tradicionales molinos la costa está llena de hileras de aerogeneradores.

 

De despedida estuvimos en la capital, Amsterdam, donde es muy agradable pasear por los canales, especialmente de noche. Recorrimos sus calles llenas de bicis, el mercado de flores y el museo Van Gogh, aunque allí no permitían hacer fotos a mis cuadros favoritos, como la Noche estrellada sobre el Ródano.